El ruido, la gente, esa sensación de conocer a nadie y esa sensación de que nadie te conozca. Hacer y deshacer como te pueda venir en gana, cruzar miradas con el guapo del parque o simplemente disfrutar viendo a la gente pasear.
Tal vez, aquellas calles me hicieron pensar demasiado, me robaron la paciencia y no me dejan saber esperar. Perdámonos, piérdete conmigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario